miércoles, 8 de febrero de 2012

Así lo siento.

No tengo mucho que decir. Las oportunidades son pocas, y no estamos para desaprovecharlas... 
No vas a tener otra vida y, probablemente, tampoco otro momento igual. No dejes de hacer nada que creas necesario o importante. No dejes nada para mañana, joder, hazlo hoy, hazlo ya. Y mucho menos dejes de hacerlo por miedo. Porque la verdad es que de lo único que vas a arrepentirte, es de lo que jamás has intentado.

Ayer hablé con papá. Pocas veces lo había visto así... le daba pena cumplir años. No era por envejecer, sino porque la vida se le estaba pasando demasiado rápido. Recordó algunas anécdotas de cuando era joven y me dijo: "Marina, lo que tengas que hacer, hazlo ya; no tengas miedo a la hora de demostrar lo que sientes o piensas, porque esto se acaba... no vamos a estar aquí eternamente, y lo que no hagas ahora, no lo vas a poder hacer nunca. La vida pasa rápido, créeme" Y yo le creo, claro que le creo. 



"Piensa que es la única vida que podemos compartir"

sábado, 4 de febrero de 2012

Tu felicidad también está ahí.

Creo que solo pasa una vez en la vida. Sí, eso de "la oportunidad", "el tren", "el momento". Yo creo que es una y no más; y aunque parezca que hemos fracasado un millón de veces, en realidad no es así. En realidad todos esos fracasos son lecciones. Lecciones que nos harán darnos cuenta del verdadero, del que vale y cuenta en realidad. 
Puedes estar meses, incluso años, sin encontrarte con una sola persona que merezca la pena. He llegado a ver casos en los que la víctima se sentía culpable por no toparse con alguien especial, ¡qué tontería! No importa el tiempo que pase, no puedes cansarte de esperar o buscar "la casualidad de tu vida". Lo peor es rendirse, y aquí nadie se rinde, nadie abandona ni se marcha de la estación. 


Sé distinguir una utopía para, de esa manera, poder desmontarla y construir algo real.