sábado, 15 de diciembre de 2012

Bienvenido a mis historias, cariño.

Si yo te contara lo que pienso de todo esto, si hablara claro, si dijera las cosas tal y como son... igual llegábamos a algún sitio. Pero no me dejas. No físicamente, sino que no me dejas de una manera psíquica. Es un concepto abstracto, yo tampoco lo entiendo. Y tampoco te entiendo a ti, ni quiero. Se me congelan las ideas solo con imaginarte frente a mi esperando que diga algo con sentido. No coordino, te lo juro. Y mira que yo soy de soltar todo lo que se me pasa por la mente sin pensar en las consecuencias eh, pues nada, contigo no hay manera. Y no será por no haber intentado poner un muro de tres metros entre ambos, porque lo he intentado mucho, muchísimo, pero has conseguido que desista. No has dejado que me desenganche, es más, has logrado que siga ahí sin ningún motivo aparente, sin ideas y sin nada que decir. 
Incluso podría decir que sin sentido, porque no lo tiene. Quizás seas el sin-sentido más grande de mi corta historia y, el mejor, sin duda.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Y lo digo ahora, ya ves.

Pensándolo bien, podría haberme acostumbrado. Sí, podría haberme acostumbrado a que tú, por tener siempre frío, vivieras debajo de las sábanas mientras yo, por cabezota, durmiera encima de ellas, contemplándote. 

sábado, 12 de mayo de 2012

lunes, 30 de abril de 2012

AMIGOS, BENDITO TESORO.

Lo peor de todo es que nadie puede decirte nada porque ya te lo han dicho todo. No puedes plantearte otra vez unos "problemas" para los que ya te han dado la solución.
Como todo en la vida, se mejora con los años si te lo planteas. Y como siempre, será el tiempo quien pondrá a cada uno en su lugar si estamos dispuestos a colaborar buscando lo que realmente nos conviene. Porque, aunque lo ideal es perseguir lo que quieres, no sirve de nada si ese "algo" no te quiere a ti.

P.D.: Podría ponerle nombre y apellido a cada frase, pero eso no cambiaría ni mejoraría las cosas. 

domingo, 22 de abril de 2012

Desencanto natural, sin presión.

¿Qué quieres que te diga? No me interesan tus desamores incomprensibles, ni tus noches sin recuerdos, ni tus intentos fallidos de querer ser quien no eres. Y no es que no te quiera, porque yo te quiero, y mucho. Pero me has decepcionado, querido. Quiero decir, que los ideales no existen y las personas "perfectas" tampoco. Así que, sinceramente, no sé por qué pensé que tu ibas a ser la excepción.

P.D.: Los amigos de verdad, aunque desenamorados y desencantados, siempre serán amigos. Y yo para ti, estoy entre ellos.

miércoles, 4 de abril de 2012

Auto-convicción en marcha.

Me ha costado mi tiempo llegar a esta conclusión, y mira que era fácil... pero mejor tarde que nunca. El caso es que hay pocas (muy pocas) personas IMPRESCINDIBLES en mi vida, y resulta que tu no eres una de ellas. Así de simple.
Ya está, eso es todo.


domingo, 25 de marzo de 2012

Un desahogo sin importancia.

¿Sabes? a veces me cuesta una vida entera hablar como si no hubiera pasado nada aquí, como si no estuvieras o no significaras un 70% de mi tiempo. Y no sé cómo pero saco fuerzas de donde sea y me da por inventarme que no me importas, y hasta me lo creo, te juro que a ratos creo que no existes. De verdad, hago como si no te hubiera conocido, ¿me comprendes?, como si no te creyera ya parte de mi vida, pues así, pero con resultados absolutamente fallidos. 
Y así, sin quererlo, se me pasan las horas. Horas perdidas, horas tiradas a la basura. 

domingo, 11 de marzo de 2012

QUERER (TE)

El verbo querer se me está quedando pequeño... o igual es que me viene demasiado grande. Porque querer de verdad no es querer a mi manera, ni a la tuya ni a la de nadie. QUERER, con mayúsculas, es bastante más que seis letras, es mucho más que tu y yo juntos, más que todo lo que podamos haber sentido en nuestra vida.
Es como otra dimensión, te lo juro. Es que no puedo explicarlo, y menos aun puedo explicártelo a ti, porque me iría por las ramas y acabaría diciéndote que, para mí, tu eres lo más parecido que hay a la palabra querer. Te lo diría y me quedaría en la gloria, aunque sé que no, que tu de querer no tienes nada porque no me quieres. Sin embargo yo, lo que se dice querer, quiero.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Así lo siento.

No tengo mucho que decir. Las oportunidades son pocas, y no estamos para desaprovecharlas... 
No vas a tener otra vida y, probablemente, tampoco otro momento igual. No dejes de hacer nada que creas necesario o importante. No dejes nada para mañana, joder, hazlo hoy, hazlo ya. Y mucho menos dejes de hacerlo por miedo. Porque la verdad es que de lo único que vas a arrepentirte, es de lo que jamás has intentado.

Ayer hablé con papá. Pocas veces lo había visto así... le daba pena cumplir años. No era por envejecer, sino porque la vida se le estaba pasando demasiado rápido. Recordó algunas anécdotas de cuando era joven y me dijo: "Marina, lo que tengas que hacer, hazlo ya; no tengas miedo a la hora de demostrar lo que sientes o piensas, porque esto se acaba... no vamos a estar aquí eternamente, y lo que no hagas ahora, no lo vas a poder hacer nunca. La vida pasa rápido, créeme" Y yo le creo, claro que le creo. 



"Piensa que es la única vida que podemos compartir"

sábado, 4 de febrero de 2012

Tu felicidad también está ahí.

Creo que solo pasa una vez en la vida. Sí, eso de "la oportunidad", "el tren", "el momento". Yo creo que es una y no más; y aunque parezca que hemos fracasado un millón de veces, en realidad no es así. En realidad todos esos fracasos son lecciones. Lecciones que nos harán darnos cuenta del verdadero, del que vale y cuenta en realidad. 
Puedes estar meses, incluso años, sin encontrarte con una sola persona que merezca la pena. He llegado a ver casos en los que la víctima se sentía culpable por no toparse con alguien especial, ¡qué tontería! No importa el tiempo que pase, no puedes cansarte de esperar o buscar "la casualidad de tu vida". Lo peor es rendirse, y aquí nadie se rinde, nadie abandona ni se marcha de la estación. 


Sé distinguir una utopía para, de esa manera, poder desmontarla y construir algo real. 

lunes, 30 de enero de 2012

Una lágrima en la estación ;)

A veces, más a menudo de lo que debería, te busco y logro encontrarte. Me pierdo en el intento mismo de alejarme un poco más, y me encanta. En realidad me encantas tú, querido. Me ha llegado a gustar hasta lo peor de ti; aun no me lo explico... pero eso es lo de menos. No me importa como fue, lo importante es que ya ha sido, y que sé de sobra que jamás volverá a ser.

Y así sin más, te lo suelto como lo siento, sin malgastar ni una palabra en algo que no llegará lejos, diciendo poco y bien, o poco y mal, eso no me importa. Más me importas tú.

sábado, 7 de enero de 2012

Nada que ver con la realidad actual.

Me atrevería a decir que la temperatura tan solo distaba un par de grados de la de hace un año por estas mismas fechas. Casualmente, y a pesar de los muchos incidentes ocurridos durante el año, nos encontrábamos allí, abrazados. Cualquiera que nos viera podría pensar que estábamos petrificados; pero a nosotros ya no nos importaba el resto del mundo. Era la primera vez que lo nuestro funcionaba, y los fracasos no habían sido pocos, créeme. Así que decidimos encontrarnos allí cada primavera, pasara lo que pasara, no estábamos dispuestos a aceptar otra derrota. Nos miramos;


-    Nada ni nadie –me dijo-,
        -  Nada ni nadie –y le besé.