A veces, más a menudo de lo que debería, te busco y logro encontrarte. Me pierdo en el intento mismo de alejarme un poco más, y me encanta. En realidad me encantas tú, querido. Me ha llegado a gustar hasta lo peor de ti; aun no me lo explico... pero eso es lo de menos. No me importa como fue, lo importante es que ya ha sido, y que sé de sobra que jamás volverá a ser.
Y así sin más, te lo suelto como lo siento, sin malgastar ni una palabra en algo que no llegará lejos, diciendo poco y bien, o poco y mal, eso no me importa. Más me importas tú.
lunes, 30 de enero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Nada que ver con la realidad actual.
Me
atrevería a decir que la temperatura tan solo distaba un par de grados de la de
hace un año por estas mismas fechas. Casualmente, y a pesar de los muchos
incidentes ocurridos durante el año, nos encontrábamos allí, abrazados.
Cualquiera que nos viera podría pensar que estábamos petrificados; pero a
nosotros ya no nos importaba el resto del mundo. Era la primera vez que lo
nuestro funcionaba, y los fracasos no habían sido pocos, créeme. Así que
decidimos encontrarnos allí cada primavera, pasara lo que pasara, no estábamos
dispuestos a aceptar otra derrota. Nos miramos;
- Nada ni nadie –me dijo-,
- Nada ni
nadie –y le besé.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)