domingo, 25 de marzo de 2012

Un desahogo sin importancia.

¿Sabes? a veces me cuesta una vida entera hablar como si no hubiera pasado nada aquí, como si no estuvieras o no significaras un 70% de mi tiempo. Y no sé cómo pero saco fuerzas de donde sea y me da por inventarme que no me importas, y hasta me lo creo, te juro que a ratos creo que no existes. De verdad, hago como si no te hubiera conocido, ¿me comprendes?, como si no te creyera ya parte de mi vida, pues así, pero con resultados absolutamente fallidos. 
Y así, sin quererlo, se me pasan las horas. Horas perdidas, horas tiradas a la basura. 

domingo, 11 de marzo de 2012

QUERER (TE)

El verbo querer se me está quedando pequeño... o igual es que me viene demasiado grande. Porque querer de verdad no es querer a mi manera, ni a la tuya ni a la de nadie. QUERER, con mayúsculas, es bastante más que seis letras, es mucho más que tu y yo juntos, más que todo lo que podamos haber sentido en nuestra vida.
Es como otra dimensión, te lo juro. Es que no puedo explicarlo, y menos aun puedo explicártelo a ti, porque me iría por las ramas y acabaría diciéndote que, para mí, tu eres lo más parecido que hay a la palabra querer. Te lo diría y me quedaría en la gloria, aunque sé que no, que tu de querer no tienes nada porque no me quieres. Sin embargo yo, lo que se dice querer, quiero.