sábado, 19 de noviembre de 2011

Tu sí eres especial.

Hoy no es por nada en concreto, es por todo. Por todo el tiempo que llevas creyendo que soy la tía más fuerte y simpática del planeta. ¡Pues no! No soy amable, ni sonrío, ni hago gracia, NO. Y tu eso no lo entiendes. Tu no entiendes que contigo es distinto, que me haces ser mejor persona.
Sinceramente, siempre me has preocupado más tu que yo. No sé por qué pero no eres igual que el resto, eres más frágil. Y yo voy y me hago la fuerte para intentar mejorar tu estado de ánimo cuando el mío está en el subsuelo... ¡qué ingenua, qué tonta!
Aquí nadie valora nada, nadie demuestra nada, nadie entiende NADA.

martes, 15 de noviembre de 2011

Ninguna duda.

Me acaba de pasar algo increíble. Tengo la angustia metida en la garganta, no permito que salga. Me he puesto a leer viejos textos, recuerdos al fin y al cabo... y casi no me lo creo. No tanto por mi, sino por ti que nunca te has enterado de nada. Llevas años viviendo sin saber lo que realmente importa y no te has dado ni cuenta. Aunque ahora ya da igual. Tu y yo no tenemos nada que ver, quizá nunca lo tuvimos, quien sabe... Nos empeñamos en seguir algo que nunca empezó de verdad porque tu no quisiste darle la importancia que tenía. Sin embargo yo sí, yo siempre al revés... yo te consideré mi prioridad durante demasiado tiempo. Siempre esperé una reacción y seguiría esperándola si tuviera todo el tiempo del mundo, pero no lo tengo. Ya no es cuestión de paciencia, que afortunadamente contigo siempre me sobró, es cuestión de dignidad. Nunca he querido darle demasiada importancia a estas cosas, e incluso se me hace raro meter en esta historia el orgullo, pero después de tantos años me veo obligada a hacerlo. 
Lo tengo claro hace mucho, pero nunca está de más recalcarlo, por si acaso se me pasa. Ninguna duda: fin.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Buenos catorce.

Hoy no es un día cualquiera, al menos no para mí. Para vosotros será un lunes más del mes de noviembre en el que no hace el frío que debería hacer, en el que el otoño está tardando en llegar. Sin embargo mi retorcida mente lo ve todo distinto. Siempre ha sido así, me gusta ponerlo todo patas arriba para darle emoción a la vida. Si por mi fuera hoy no escribiría así, es más, ni me lo pensaría... pero me apetece recordar que el día catorce de cada mes siempre ha sido especial. En realidad no tengo un motivo claro pero me pasa desde hace años. Tampoco sonrío ni lloro excesivamente; es solo que necesito nombrarlo, necesito decirlo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Estábamos enamorados.

Yo sabía que al final nos íbamos a reír de todo esto. No estoy segura de que esto sea el final, quizá nunca lo estuve... pero ¡fíjate! Qué mañana, querido, que palabras... que manera de abrir tu corazón. Me has dejado sin palabras a tu manera. Y yo no podía parar de reírme... no podía, te lo juro. Y tu te quedabas casi mudo, mirándome con esa cara de asombro, con esa media sonrisa tuya que lo dice todo. Me ha encantado, me ha encantado que me digas que estás cambiando a tu manera, poco a poco, sin pausa pero sin prisa... Y yo seguía sin poder parar de reírme... ¡y cómo me gritabas, cómo suplicabas que parara!, pero no podía, mi vida, no podía... Me ha resultado imposible dejar de sonreír cuando has dicho lo que llevaba años esperando oír, ¡ha sido increíble! Y tu que no querías soltarlo... que terco te pones a veces. En realidad te has quedado en la gloria cuando lo has dicho así, como quien te está pidiendo la hora, y a mi me ha llegado de pleno. "De tí". Así de simple. 
Qué bonito es reconocer estas cosas, que bien sienta recordar el pasado sin que duela, sabiendo que no va a volver por mucho que hablemos de él.

lunes, 7 de noviembre de 2011

A veces podemos vivir del aire.

Sábado 5 de noviembre de 2011. A media tarde, 18:00h (aprox.). Acabamos de crear una ilusión. Y punto. Puede salir como quiera; allá vamos.