domingo, 25 de diciembre de 2011

Nunca voy a decirte lo mucho que te quiero.

Sabes de sobra que nunca he tenido pelos en la lengua para decirte lo que siento, que me da absolutamente igual el día o la hora que sea. Si te lo tengo que soltar en estas fechas, te lo suelto, perdóname por eso. No suelo ser muy impulsiva, pero hay ocasiones que requieren todo el esfuerzo del mundo, hay veces que tienes que hacer todo lo posible para conseguir lo que quieres. Yo lo he hecho. He dado el 200%, pero.. ¿sabes qué? los sentimientos no se pueden inventar, eso está claro. Y cuando no están ahí, no hay nada que hacer. 
Mi estado de ánimo nunca ha sido un problema y esta ocasión no será una excepción. Creo que estoy bien y sé que no me afectará más de lo debido. El tiempo y la distancia juegan a mi favor. Y tu también. Tu también estás de mi lado porque lo haces sencillo, intentas que el dolor sea mínimo. Tienes un don para quitarle peso a las cosas que yo hago complicadas. 
No podía haber elegido una persona mejor para enamorarme, ¡eres estupendo! Por eso sé que no vas a soltarme, que seguirás ahí por muy tonta que me ponga, por mucho que me cueste verte del mismo modo que tu me ves a mi. Pero vamos a conseguirlo, yo nunca me rindo. Y cuando abro los ojos, los abro del todo. Cuando sé que tengo que parar, paro. Y este es el momento. Es el momento de volver a poner mi vida patas arriba para que tu puedas seguir en ella sin que duela lo más mínimo. 
Como puedes comprobar, yo también soy un desastre. Suelo hacerlo todo al revés, y me doy cuenta tarde de lo que realmente ocurre. No sé si te lo he dicho alguna vez, pero me niego a que salgas completamente de mi vida. Me niego a borrarte del todo, y de hecho no lo haré. Me niego a que dentro de unos meses no podamos reirnos de todo esto mientras nos tomamos un café. Así que no te digo adiós, ni mucho menos. Te digo que nos veremos pronto, aquí o allí, eso es lo de menos; te digo que seguiremos compartiendo penas y alegrías y, sobre todo, te digo que nos reiremos como nunca al recordar cada momento. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

No necesitas nada más.

No pretendo extenderme mucho esta noche, no considero que sea el momento para palabrería barata. La única intención de este escrito es advertir a aquellos que se den por aludidos de una cosa que considero imprescindible. Quizá sea la única que piense así pero, aunque así fuese, seguiría escribiéndolo aquí e incluso podría gritarlo si fuera preciso. 
Lo que intento decir de una manera algo tímida es que jamás te pueden faltar las ganas. No hablo de ganas de comer o de salir a correr a las ocho de la tarde; hablo de ilusión, de fuerza interior. Hablo de que no puedas evitar sonreír cada vez que alguien te habla, de que llames a todo el que puedas para intentar contagiarle lo que llevas por dentro. Es algo que no se puede fingir, que si lo tienes se nota y si no lo tienes serás invisible a los ojos del resto. Es prácticamente indescriptible. Es una presión continua en el estómago que tienes que soltar de alguna manera, pero que no sabes como. Es la inquietud constante, no poder parar ni un segundo porque necesitas salir ahí fuera. 
Lo mejor de esto es que si tienes las ganas, todo lo demás dejará de importar; puedes acabar con el mundo en una sola noche. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Desde que te has ido...

Hace tiempo que no escribo para ti, cariño. Hace tiempo que te dejé olvidado en un rincón para intentar seguir adelante sin ti. Hace tiempo que ya no estás aquí. Y ayer, no sé bien por qué, te recordé. Recordé que el día que nos conocimos también había luna llena. Recordé cómo la noche te volvía loco, cómo le cantabas a las estrellas que, por favor, al día siguiente no saliera el sol. Recordé tus manos sobre mi cuerpo, tus ojos desorbitados con tanto placer... Sentí de nuevo lo que aquella noche nos unió. Tu respiración ahogada en mi cuello, tus ganas de acabar con el mundo en un instante. Recordé cada escalofrío, cada suspiro... Recordé cómo te estremecías, como suplicabas que no acabara nunca, o que acabara ya. 
Te recordé tal y como eres. Te recordé como te diste a conocer, con tus defectos y tus virtudes. Te recordé de tal manera que creí tenerte al lado, como aquella noche. Pero volví la vista hacia la ventana y no estabas tu, sino ella; luna llena, nuestra luna.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Mi gordi.

Nunca ha intentado entrar donde nadie le llamaba. Ni pretendía ser más importante que los demás. No quería destacar intencionadamente, pero lo hacía. Daba sentido a mi vida de una manera diferente. Relacionaba los problemas y me daba la solución de repente, casi sin darme cuenta. Aguantaba cada tontería como nadie. 
Realmente me está costando dar una definición precisa, porque ella no es así. Ella es indecisión y confianza, es pensar lo justo para sufrir lo mínimo, es despreocupación por fuera y desvelo por dentro, es llorar cada mañana y cada noche a solas, es pensar en los demás antes que en ella... Y estoy segura de que no puede esperarle nada malo ahí fuera, es técnicamente imposible. Pero si su futuro se tornara negro por alguna razón no justificada, yo estaré allí. Si tengo que cruzar el charco, lo cruzo; y si necesita la luna, se la bajo.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Me encanta que estés ahí.

Hoy retomo la historia. Historia que jamás podré reprocharte porque, casualmente, eres lo mejor de ella. Te juro que no me duele, que prefiero vivir así que vivir sin ti. Y que mientras me compense, no hay nada que hacer.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Tu sí eres especial.

Hoy no es por nada en concreto, es por todo. Por todo el tiempo que llevas creyendo que soy la tía más fuerte y simpática del planeta. ¡Pues no! No soy amable, ni sonrío, ni hago gracia, NO. Y tu eso no lo entiendes. Tu no entiendes que contigo es distinto, que me haces ser mejor persona.
Sinceramente, siempre me has preocupado más tu que yo. No sé por qué pero no eres igual que el resto, eres más frágil. Y yo voy y me hago la fuerte para intentar mejorar tu estado de ánimo cuando el mío está en el subsuelo... ¡qué ingenua, qué tonta!
Aquí nadie valora nada, nadie demuestra nada, nadie entiende NADA.

martes, 15 de noviembre de 2011

Ninguna duda.

Me acaba de pasar algo increíble. Tengo la angustia metida en la garganta, no permito que salga. Me he puesto a leer viejos textos, recuerdos al fin y al cabo... y casi no me lo creo. No tanto por mi, sino por ti que nunca te has enterado de nada. Llevas años viviendo sin saber lo que realmente importa y no te has dado ni cuenta. Aunque ahora ya da igual. Tu y yo no tenemos nada que ver, quizá nunca lo tuvimos, quien sabe... Nos empeñamos en seguir algo que nunca empezó de verdad porque tu no quisiste darle la importancia que tenía. Sin embargo yo sí, yo siempre al revés... yo te consideré mi prioridad durante demasiado tiempo. Siempre esperé una reacción y seguiría esperándola si tuviera todo el tiempo del mundo, pero no lo tengo. Ya no es cuestión de paciencia, que afortunadamente contigo siempre me sobró, es cuestión de dignidad. Nunca he querido darle demasiada importancia a estas cosas, e incluso se me hace raro meter en esta historia el orgullo, pero después de tantos años me veo obligada a hacerlo. 
Lo tengo claro hace mucho, pero nunca está de más recalcarlo, por si acaso se me pasa. Ninguna duda: fin.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Buenos catorce.

Hoy no es un día cualquiera, al menos no para mí. Para vosotros será un lunes más del mes de noviembre en el que no hace el frío que debería hacer, en el que el otoño está tardando en llegar. Sin embargo mi retorcida mente lo ve todo distinto. Siempre ha sido así, me gusta ponerlo todo patas arriba para darle emoción a la vida. Si por mi fuera hoy no escribiría así, es más, ni me lo pensaría... pero me apetece recordar que el día catorce de cada mes siempre ha sido especial. En realidad no tengo un motivo claro pero me pasa desde hace años. Tampoco sonrío ni lloro excesivamente; es solo que necesito nombrarlo, necesito decirlo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Estábamos enamorados.

Yo sabía que al final nos íbamos a reír de todo esto. No estoy segura de que esto sea el final, quizá nunca lo estuve... pero ¡fíjate! Qué mañana, querido, que palabras... que manera de abrir tu corazón. Me has dejado sin palabras a tu manera. Y yo no podía parar de reírme... no podía, te lo juro. Y tu te quedabas casi mudo, mirándome con esa cara de asombro, con esa media sonrisa tuya que lo dice todo. Me ha encantado, me ha encantado que me digas que estás cambiando a tu manera, poco a poco, sin pausa pero sin prisa... Y yo seguía sin poder parar de reírme... ¡y cómo me gritabas, cómo suplicabas que parara!, pero no podía, mi vida, no podía... Me ha resultado imposible dejar de sonreír cuando has dicho lo que llevaba años esperando oír, ¡ha sido increíble! Y tu que no querías soltarlo... que terco te pones a veces. En realidad te has quedado en la gloria cuando lo has dicho así, como quien te está pidiendo la hora, y a mi me ha llegado de pleno. "De tí". Así de simple. 
Qué bonito es reconocer estas cosas, que bien sienta recordar el pasado sin que duela, sabiendo que no va a volver por mucho que hablemos de él.

lunes, 7 de noviembre de 2011

A veces podemos vivir del aire.

Sábado 5 de noviembre de 2011. A media tarde, 18:00h (aprox.). Acabamos de crear una ilusión. Y punto. Puede salir como quiera; allá vamos.

sábado, 29 de octubre de 2011

Cinco minutos.

Ha llegado el momento de detenerse un poco, de darse cuenta de dónde estamos exactamente. Y la verdad es que no estamos ni en un sitio ni en otro, ni bien ni mal... simplemente estamos aquí, viendo pasar el tiempo. Hago todo lo que puedo por salir de esta situación, lo estoy intentando de todas las maneras posibles pero no consigo nada. A pesar de todo, no vamos a rendirnos, ¡nosotros nunca nos rendimos! 
A veces, la vida te pone a prueba. No es fácil, pero cada uno termina encontrando su sitio. El mío no está junto a ti, pero sí contigo.



"Será mejor seguir en pie"

martes, 25 de octubre de 2011

Comunicado oficial.

A partir de hoy queda prohibido pensar demasiado; quiero decir, que no podemos volvernos locos ni desesperarnos ante los problemas. Es obligatorio decir todo lo que se piensa, no podemos callarnos nada, y debemos pedir ayuda siempre que la necesitemos. Hay que dejarse llevar porque si no, el mundo no va a funcionar. La vida sigue, pero no es la misma si quien la vive no lo hace echando el resto. Solo quiero vivir rodeada de quien quiera aprender a vivirla, no me sirven los que se rinden fácilmente, lo siento. ¡Ah sí!, es imprescindible que existan los parques, no podía olvidarme de ellos. Creo que estamos de acuerdo si digo que nos han salvado más de una cita. Esta bien, una vez exista lo dicho debe haber también: imaginación, amistad y días grises que nos hagan apreciar los días claros. Por último, necesito por lo menos una sonrisa sincera al día, una mirada que te deje de piedra y una frase que no quieras olvidar. 

Quien esté decidido a intentarlo puede quedarse; quien renuncie a ello, está tardando en desaparecer.

sábado, 22 de octubre de 2011

Un cambio.


Adelante, siempre adelante.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Hoy quiero hacerte feliz.

Posiblemente valgas más de lo que crees. Es más, estoy segura de que nunca te has valorado lo suficiente. Piensas que vales algo, que eres bueno en ciertas cosas... pero no te das cuenta de que el resto, lo que tu consideras peor, ¡también es magnífico! Sé que no puedo ayudarte en muchos aspectos, pero te voy a enseñar a quererte tanto como te quiero yo. Quizá nos hemos encontrado para eso, para saber quienes somos realmente.
Todo, tus buenos y tus malos momentos, todo sirve. Tus noches, tus canciones, cada letra, cada sentimiento es único. Y si es necesario, puedo endulzar todas las mañanas de tu vida. Voy a encargarme de sacarte una sonrisa siempre.
Quedan pocos como tu, no te vayas nunca.

"La vida es menos puta si estás a mi lado"

lunes, 17 de octubre de 2011

Quédate a dormir.

Suena tan bien que no he podido evitarlo...
Que se me alegren los días con canciones como esta no tiene precio. Así que relájate y disfruta... merece la pena.

viernes, 14 de octubre de 2011

Soy mejor sin ti.


Todo está bien ahora. Las ideas están perfectamente definidas. Creía que te necesitaba de verdad... pero ha quedado claro que no es así, que no nos necesitamos ni un poquito. Podemos vivir separados y me encanta. Me encanta haberme deshecho de ti, no tenerte en mi vida. Hacía tiempo que no pensaba con tanta libertad en el futuro, en MI futuro.
Como suele decirse: las cosas claras y el chocolate espeso...

P.D.: Feliz Catorce

lunes, 10 de octubre de 2011

Que pasen los años...

No puedes volver, no me puedes hacer esto. Te lo advertí, te repetí mil veces que no quería saber nada de tus batallitas. No me sirve de nada que hayas cambiado ahora, ¿no te das cuenta? Lo único que consigues es hacerme sentir patética... deberías haberlo hecho hace un tiempo, entonces todo sería diferente, estoy segura. Y ahora, por mucho que intente pararlo, estás más dentro de mi vida que nunca aunque sea de otra forma. Parece ser que por una vez lo hemos conseguido, la palabra amistad se acaba de incorporar a nuestro particular y reducido vocabulario. Hablamos sin mirarnos a los ojos, siempre con distancia de seguridad... tu poniéndote nervioso con ciertos temas de los que odias que hable con tanta soltura y yo suplicando que termines de explicarme la maravillosa persona en la que te has convertido.
Sé que no debería hablar así de nosotros, y mucho menos de ti, porque parece que esto va viento en popa... pero me da demasiada rabia que incluso en estos casos tengas que actuar al revés, que seas tan torcido. En realidad no debería sorprenderme, tu nunca quisiste ser como los demás y nunca vas a serlo.
Algún día nos reiremos de ésto, ya verás, volveremos a los catorce.

sábado, 8 de octubre de 2011

Canales.


A veces no me doy cuenta, se me olvida recordar los ratos que hemos pasado. Pero no puedo negar que lo echo mucho de menos. Necesito volver, pasar las horas muertas, vuestra compañía...



Podría escribir infinitamente sobre vosotros, pero no quiero que esto parezca una despedida porque no lo es. Solo me he acordado de cada año que hemos pasado juntos.

martes, 4 de octubre de 2011

MUY BUENOS RECUERDOS.

De repente, ha sonado esta canción... y ¡fíjate!, solo me trae buenos recuerdos. Desde entonces ha pasado ya un tiempo y se ha consolidado una amistad. Es para ti.
http://www.youtube.com/watch?v=NKX-2gV4N_0
"Lo bueno nunca acaba si hay algo que te lo recuerda"

domingo, 2 de octubre de 2011

Siempre loco por sentir.

Por hoy no hace falta nada más. Una canción que me llega de lleno, que me revuelve todo lo que llevo dentro.
No te conformes con vivir, vente junto a mi. 

sábado, 1 de octubre de 2011

Somos diferentes.

Sinceramente, yo no quiero envejecer como las parejas normales. No quiero que la rutina se coma nuestra vida poco a poco, ni que se acabe el romanticismo. No quiero seguir frecuentando el mismo parque de siempre, los mismos garitos de cada noche. Quiero que me sorprendas. Que llegues a casa y me digas: "Preciosa, elige restaurante porque hoy cenamos fuera". Que cualquier día del mes, sin que sea una fecha importante, cojamos una botella y le demos por culo al mundo. Quiero que aguantes mis caprichos y me sepas decir que no. Que me dejes estar todo el día en la cama cuando esté de resaca y que, por supuesto, me traigas el desayuno de vez en cuando, siempre que logres despertarte antes que yo. Que tu madre me adore y podamos hablar horas y horas sin cansarnos. Quiero que te guste viajar, y el café, tanto como a mi. Que me dejes decorar la casa porque tu gusto es pésimo y que me despiertes cada mañana con un beso.
No quiero tener la misma vida que el resto del mundo, me niego rotundamente. Cámbiala, hazla diferente si puedes.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Triunfar

Lo difícil no es dejar de ver a esa persona, lo difícil es dejar atrás lo que pensaste llevar contigo todo la vida. Y yo lo he conseguido.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Necesitas un cambio.

Sé que no voy a arrepentirme de nada de lo que voy a decir, nos conocemos. Para empezar lo que más rabia me da es que no leas estas líneas, pero nunca lo has hecho así que estoy en la misma situación de siempre, no importa. Y bien, no has cambiado ni una pizca, absolutamente nada. Sigues siendo un jodido caprichoso, un consentido, cariño mío. No sé por qué intentas aparentar lo que no eres, no lo entiendo. No entiendo por qué me dices que has cambiado pensando que me lo voy a creer... Me conoces de sobra, los años también han pasado por nosotros. Nunca has cumplido tus promesas, siempre me has hecho esperar y sonreías en los peores momentos. Pero, ¿no te das cuenta de que no somos los mismos? Yo me he cansado de darte segundas oportunidades y tu... ¡tu no tienes ni idea! No sabes ni sabrás lo que he pasado, lo que me has hecho pasar. Vivir en la ignorancia, en las sombras, ciega. Todo por tu culpa. Pero el fin de estas palabras no es reprocharte lo que has hecho mal... eso te lo digo día a día. Lo único que quiero es que mires atrás y veas que el tiempo ya no es el mismo, que no tienes catorce años y que tienes que cambiar. No lo hagas por mi ni por nadie, hazlo por ti. Para que todo lo bueno que había entonces, también esté en ti ahora. Para que ellas no puedan hablar de ti tan mal como puedo hacerlo yo, para que estén orgullosas de llevarte de la mano, para que te dejes querer un poquito. Y por supuesto, para que yo pueda darme cuenta de que " el amor de mi vida" sigue existiendo de algún modo, para que no piense cada día de mi vida que me equivoqué contigo, que nunca has merecido la pena.

lunes, 26 de septiembre de 2011

"Hombres"

Creo que llevo toda la vida haciéndome la misma pregunta, y ni siquiera sé cómo responderla. ¿Cómo cambiar a un hombre? No hablo de cambiar uno por otro, o de que deje de llevar esos vaqueros que tan mal le quedan. Hablo de algo mucho más profundo, de cambiarle por dentro. Y, si necesitamos cambiarle, ¿por qué estamos con él? No quiero generalizar ni meter a todos en el mismo saco, pero en mi caso creo que he vivido engañada. Me he molestado en intentar cambiar esas "pequeñas" cosas que no me gustaban de él para enamorarme. Y al final lo único que conseguí fue hacerme a la idea de que era como quería, como a mi me gustaba; aunque no lo era. En realidad nada había cambiado, todo era como el primer día. Pero yo lo veía distinto... hay que ver como somos las mujeres, ¡vamos y nos enamoramos perdidamente de algo que ni siquiera existe!
Después de esto puedo quejarme hasta la saciedad, sí, puedo hacerlo. Puedo recriminarle al "hombre" antes nombrado que no me ha tenido en cuenta y que no me avisó de que todo seguía igual que hace unos años. Puedo hacer lo que quiera, pero en realidad lo que más duele es no haber sido capaz de que ese alguien cambie lo más mínimo por mi. Y aún duele más si lo has intentado de mil maneras, porque si no pones el menor empeño en que él cambie, ¡no importa! Cuando vuestra historia acabe cada uno seguirá su camino y no habrá nada que reprocharse.
El problema lo encuentro cuando se invierte un cierto tiempo en esa persona que más tarde consideras tirado a la basura, literalmente. Cuando te sientes utilizado, engañado.
Y bien, el día que seas capaz de cambiar a un hombre, no lo sueltes, quédate con él.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Mi pasado.

A penas puedo creer lo que estoy viendo. Tu siempre has sido extremadamente reservado como para que ahora hagas esto... Me dijiste que habías cambiado y, obviamente, no le di ni la más mínima importancia. Aunque tengo que reconocer que con el resto siempre te comportaste de manera distinta, así que tampoco sé porque me sorprendo tanto. Suena egoísta, pero no me acostumbro a verte con alguien que no sea yo, lo siento. No te quiero, jamás volvería contigo, pero se me hace demasiado raro... supongo que es cuestión de tiempo.
Eso sí, no la trates como a mi, querido, eso no se lo deseo a nadie. No le hagas aguantarte, puedes llegar a ser insoportable y, por supuesto, cuídala más que a mi. Llévala de paseo, cógela de la mano, dile que la quieres, haz todo lo que no hiciste conmigo, aprende de lo que yo te di. Y por su parte, bueno... no tengo nada que decir. Dudo que pueda contigo, de verdad. Ni siquiera sé como pude yo...
Suerte, la necesitas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Pasamos página.

Llegados a este punto no podemos hacer mucho, o sí, podemos intentarlo. Podemos intentar no mirarnos fijamente, dejar de sonreír cada vez que nos crucemos e incluso bajar la cabeza para disimular la emoción. Podemos disfrazarlo de amistad, de odio e incluso de "solo sexo". Lo cierto es que me da igual, no me importa el nombre que le pongas o como lo llames. Lo único que me interesa es lo que llevas por dentro o, mejor dicho, lo que llevabas. Porque lo que sí está claro es que ya no queda nada. Aunque tampoco puede quedar mucho de algo que ha existido a medias. Quiero decir, que nunca ha habido pruebas de "nuestra historia", nunca hemos podido demostrar nada. Y supongo que es por esa razón por la que no te recuerdo a menudo; no hay una foto especial, una canción, un lugar, no hay nada. Lo único que tuvimos fueron nuestros cuerpos, mano a mano, echando un pulso constante, intentando ser más que el otro. Y finalmente, a pesar de haber perdido numerosas batallas, he ganado la guerra.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Déjate llevar.

Domingo, 16:32. Bajo la persiana, últimamente hasta la luz me hace daño. En la radio suena rock&gol, a estas horas la música es magnífica. Me tiro en la cama, y es imposible dormir por mucho que lo necesite. Me dejo llevar. No intento contener las lágrimas, ¿para qué? Esta vez ha sido incluso dulce... sin rabia, sin histeria contenida en cada respiración. Solo cerrar los ojos y pensar un poco... o quizá demasiado. Juraría que lo tengo controlado, pero yo no acostumbro a jurar así que no las tengo todas conmigo.
Me estremezco, me acurruco, intento que las extremidades de mi cuerpo estén muy pegadas a él, para que no se sienta tan solo... Pero no consigo hacer mucho, los escalofríos no cesan, sigues aquí conmigo... Llorar me agota, así que poco a poco me voy rindiendo, desisto, me doy por vencida. Me has ganado otra batalla y diría que también la guerra. Que el sueño se apodere de mi... esta noche será otro día.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

A regañadientes.

Ayer fue martes 13, pero hoy es CATORCE, así que parecido. El día ha sido demasiado largo y no estoy de humor. Me está costando hasta escribir y eso si que es raro... No se si será el calor que tan mal me sienta, el cansancio acumulado o el no saber de ti en unos días; de todas formas me pesan hasta los párpados. Daría un mundo porque fuera mañana, ¡o pasado! o quizá solo quiera verte... ¡Joder! Lo he vuelto a hacer, ¿por qué todo lo relaciono contigo? Tengo que pedirte perdón otra vez, lo siento.
Como decía, el día ha sido demasiado largo. John Adams no ha ayudado mucho, es más, me ha robado 70 min. de vida social y eso no se lo perdono ni a él ni a mi querido profe de Constitucional. Para colmo, mamá no deja de repetirme que así no me voy a echar novio en la vida, gracias por los ánimos... Lo dicho, mañana será otro día y será mejor.

Parece que al final me han salido unas lineas, confusas y mal escritas como la mayoría de las veces, pero ahí quedan. Es todo lo que sé hacer.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Aguantar.

Esta claro, a mi nunca me sale nada bien. Y esta puta mierda no ayuda. No sigas leyendo, por favor. No quiero parecer patética una vez más... Sinceramente, se que no pinto mucho en tu vida (por no decir nada) aunque te canses de repetirme lo contrario. Pero estoy en la misma situación de siempre, yo dando demasiado y recibiendo lo suficiente. Creía que podía aguantar como lo he hecho otras veces pero estoy demasiado quemada, ya no soy la misma. Y sé que es mejor pero no puedo evitar escribirlo. Perdóname por estas palabras, perdóname por cada letra.
http://www.youtube.com/watch?v=9qS3f_TJGPs

Sí, me pierden.

Los hombres. Seguramente las personas que más quebraderos de cabeza dan. Tan pronto nos dais la vida como nos la quitáis... ¡hay que ver como es la vida! Todas buscamos a alguien que nos valore y que nos quiera tal y como somos, pero no lo encontramos. Y si por alguna extraña casualidad te cruzas con un hombre así en tu vida, será fugaz, ni te vas a dar cuenta de que estaba a tu lado hace escasos minutos. Vas a seguir buscando desesperadamente, lo sabes... pero fíjate bien, igual está más cerca de lo esperado.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Re-inventándome

Algunos lo llaman bipolaridad, pero yo prefiero llamarlo rareza. Nunca sé bien lo que quiero y me enfado cuando no lo consigo. Tan pronto soy la persona más cursi del mundo como la mas borde, es lo que hay y a muy pocos les gusta. Le doy infinita importancia a los detalles, no se me escapa una. Me preocupo mucho, a veces demasiado, por las personas que quiero, por ellas. Llámame calculadora si quieres, pero tengo que saber siempre qué va a pasar, no puedo quedarme a medias. ¿Habladora? No especialmente, solo si tengo mucho que contar. Eso sí, soy especialista en llenar silencios incómodos diciendo tontadas, aunque pensándolo bien no me importa quedarme callada. No soy muy confiada, me cuesta, pero lo doy todo cuando alguien me importa de verdad. Y dejemos a parte lo de escribir...un vicio que no puedo evitar y que afortunadamente alguno que otro sabe apreciar ;)
A veces me despierto y ni siquiera sé donde estoy; duermo poco y me sientan fatal las siestas. Es absolutamente sencillo hacerme feliz, me conformo con poco, con muy poco. Y mucho cuidado con las canciones, me pierden... si aciertas con la música me tienes ganada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

La felicidad en persona.

Por suerte últimamente las cosas van mejor. He sacado de mi vida a una persona que llevaba años en ella, y creo que nunca me había sentido tan bien. ¡Pero no solo éso hace las cosas mejores! Conocerte, el verano, ellas, ser libre.. vivir, joder, ¡VIVIR! Todo es mil veces mejor desde hace unos meses, tenía que decirlo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Yo también estoy en vela hoy...

Son las 6:20 de la mañana y no se me ocurre otra cosa que pensar en ti. Soy idiota, como siempre, pero ¿qué puedo hacer? No sé que has hecho conmigo en tan poco tiempo y tu ni siquiera puedes imaginarlo... Escribes por ahí sobre ella y yo me siento tan pequeña, tan insignificante que acabo recayendo donde nunca debí hacerlo... Solo necesito verte y decirte que cuentes conmigo, que sigo aquí. No tengo el valor ni lo tendré nunca para escupirte estas palabras a la cara, créeme; no sabes lo que duele...
Soy una cobarde y lo seré siempre, no me lo tengas en cuenta. Recuérdame como lo que fui esos días, por favor. Piensa en mi por lo que te di y no me olvides. Ante todo nunca olvides los momentos que pasamos juntos.

¿Qué voy a hacer con tu vida?

Es muy difícil ocupar el espacio que durante mucho tiempo ha correspondido a otra persona. Nadie lo había conseguido conmigo hasta que llegaste tú y te cargaste a ese idiota. Pero en tu caso... no me veo capaz. No creo que pueda sacarla de tu vida para entrar yo en ella. Estas pillado tío, esa mujer te tiene calado del todo. Sabes perfectamente que no te conviene, que te ha hecho más daño que nadie.. pero ¿cómo hacer que te des cuenta? Nadie puede actuar por ti ni vivir tu vida, nadie. Está en tus manos, seguir adelante o darte por vencido.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Hasta nunca.

Por muy libre que sea en estos momentos y por mucho que por fin haya visto la luz, me siento rara. No puedo evitarlo, se acaba de ir una parte de mi. Estoy mejor, mucho mejor, pero aún así... aún así hay algo que no encaja. O al revés, encaja todo. Es el momento que llevaba esperando años, todo el tiempo tirado a la basura, todos los "te quiero" malgastados, todos los desprecios... nadie se merece sentir la mierda que me ha tocado sentir a mi, nadie. No sigas por ese camino. Cambia un poquito, piensa en los demás, pero no en mí. ¡Ni se te ocurra volver a recordarme!

El tiempo, que siempre pone las cosas en su sitio

miércoles, 31 de agosto de 2011

FIN, en mayúsculas.


Hoy es el día, ¡por fin! Lo soñé tantas veces que casi no me lo creo, no puedo creer que esta historia haya acabado. Soy libre, joder, estoy en las nubes. He elegido el camino correcto, lo sé, nunca he estado tan segura de algo.
Borrón y cuenta nueva, pasar página, llámalo como quieras.

lunes, 29 de agosto de 2011

Negatividad a montones.

Nadie ha dado nunca nada por esta mierda, y tenían razón. No había nada que hacer con nosotros, estábamos absolutamente perdidos, querido. Sabes mejor que nadie que he intentado acabar con esto demasiadas veces pero siempre ha vuelto a suceder.
No puedo ni mirarte a los ojos, joder. Cuánto daño, cuánto odio, cuántos años tirados a la basura.
Tu nunca te has merecido nada.

miércoles, 27 de abril de 2011

El primer día del resto de mi vida.

Hemos vivido siempre como si ésto no fuera a terminar nunca, pero ha llegado el momento. Ya está. Le ponemos un punto y final, cerramos el baúl bajo llave. No vuelvas a pasarte por aquí, no vuelvas nunca.
Me he cansado de esperarte, de perder a solas la razón.

domingo, 2 de enero de 2011

Me sirves.

Déjate de rodeos, vamos al grano. Si pido, porque pido; si no muevo ni un dedo, aún seguiríamos estancados en los catorce. Debería pedirte una explicación, pero no sabrías dármela; no te angusties, sé que tu nunca preguntas porque yo tampoco tengo una respuesta. Lo único que puedo decirte es que en realidad, aunque cueste creerlo, no eres lo que busco. No te gusta el té, ni pasear, ni decir cosas bonitas. Pero te gustan mis manías, mi pelo, mis gestos... y, por el momento, es suficiente.