A penas puedo creer lo que estoy viendo. Tu siempre has sido extremadamente reservado como para que ahora hagas esto... Me dijiste que habías cambiado y, obviamente, no le di ni la más mínima importancia. Aunque tengo que reconocer que con el resto siempre te comportaste de manera distinta, así que tampoco sé porque me sorprendo tanto. Suena egoísta, pero no me acostumbro a verte con alguien que no sea yo, lo siento. No te quiero, jamás volvería contigo, pero se me hace demasiado raro... supongo que es cuestión de tiempo.
Eso sí, no la trates como a mi, querido, eso no se lo deseo a nadie. No le hagas aguantarte, puedes llegar a ser insoportable y, por supuesto, cuídala más que a mi. Llévala de paseo, cógela de la mano, dile que la quieres, haz todo lo que no hiciste conmigo, aprende de lo que yo te di. Y por su parte, bueno... no tengo nada que decir. Dudo que pueda contigo, de verdad. Ni siquiera sé como pude yo...
Suerte, la necesitas.
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