A partir de hoy queda prohibido pensar demasiado; quiero decir, que no podemos volvernos locos ni desesperarnos ante los problemas. Es obligatorio decir todo lo que se piensa, no podemos callarnos nada, y debemos pedir ayuda siempre que la necesitemos. Hay que dejarse llevar porque si no, el mundo no va a funcionar. La vida sigue, pero no es la misma si quien la vive no lo hace echando el resto. Solo quiero vivir rodeada de quien quiera aprender a vivirla, no me sirven los que se rinden fácilmente, lo siento. ¡Ah sí!, es imprescindible que existan los parques, no podía olvidarme de ellos. Creo que estamos de acuerdo si digo que nos han salvado más de una cita. Esta bien, una vez exista lo dicho debe haber también: imaginación, amistad y días grises que nos hagan apreciar los días claros. Por último, necesito por lo menos una sonrisa sincera al día, una mirada que te deje de piedra y una frase que no quieras olvidar.
Quien esté decidido a intentarlo puede quedarse; quien renuncie a ello, está tardando en desaparecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario