sábado, 1 de octubre de 2011

Somos diferentes.

Sinceramente, yo no quiero envejecer como las parejas normales. No quiero que la rutina se coma nuestra vida poco a poco, ni que se acabe el romanticismo. No quiero seguir frecuentando el mismo parque de siempre, los mismos garitos de cada noche. Quiero que me sorprendas. Que llegues a casa y me digas: "Preciosa, elige restaurante porque hoy cenamos fuera". Que cualquier día del mes, sin que sea una fecha importante, cojamos una botella y le demos por culo al mundo. Quiero que aguantes mis caprichos y me sepas decir que no. Que me dejes estar todo el día en la cama cuando esté de resaca y que, por supuesto, me traigas el desayuno de vez en cuando, siempre que logres despertarte antes que yo. Que tu madre me adore y podamos hablar horas y horas sin cansarnos. Quiero que te guste viajar, y el café, tanto como a mi. Que me dejes decorar la casa porque tu gusto es pésimo y que me despiertes cada mañana con un beso.
No quiero tener la misma vida que el resto del mundo, me niego rotundamente. Cámbiala, hazla diferente si puedes.

1 comentario: