Nunca ha intentado entrar donde nadie le llamaba. Ni pretendía ser más importante que los demás. No quería destacar intencionadamente, pero lo hacía. Daba sentido a mi vida de una manera diferente. Relacionaba los problemas y me daba la solución de repente, casi sin darme cuenta. Aguantaba cada tontería como nadie.
Realmente me está costando dar una definición precisa, porque ella no es así. Ella es indecisión y confianza, es pensar lo justo para sufrir lo mínimo, es despreocupación por fuera y desvelo por dentro, es llorar cada mañana y cada noche a solas, es pensar en los demás antes que en ella... Y estoy segura de que no puede esperarle nada malo ahí fuera, es técnicamente imposible. Pero si su futuro se tornara negro por alguna razón no justificada, yo estaré allí. Si tengo que cruzar el charco, lo cruzo; y si necesita la luna, se la bajo.

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